Abril del 2008


¿Tienes talento? ellos sí

Publicado en General el 25 de Abril, 2008, 23:22 por WhiteQueen

            Admiro mucho a la gente que tiene talento y no soy la única que piensa así, sea cual sea el talento. Yo creo que el talento se nace con él, no se adquiere, quien tiene la suerte de tenerlo, debe agradecerlo y si puede, mostrarlo al mundo. Después de haber estado siguiendo el programa de “Tienes Talento”, me he dado cuenta que hay muchísima gente que tiene un don y cada vez que iban eliminando a más gente, era más difícil decidir quien tenía más talento de todos y quien me gustaba más. Yo en la final estaba entre unos cuantos, pero tras mucho pensar, me gustaron 4 o 5. Lo que pasa es que, alguien se adelantó y ya escribió sobre eso y al verme escribir esto me ha dicho copiona, pues no, voy a tener que hacer copyright de las ideas antes de poder escribirlas... porque es lo que tiene la falta de tiempo y a lo que me arriesgo, a que se me adelanten, podéis ver su versión aquí. Y tras ver un adelanto, os dejo con mi versión "de los hechos":

            Al final no me decepcionó la votación del público en el ganador, pero en los 4 más votados, si que hubo sorpresas para mi gusto. El ganador fue Salva, un chaval que si Camarón levantara la cabeza, seguro que lo apadrinaría. A mí a pesar de no gustarme el flamenco, me dejó impresionada, lo sentía y lo vivía y además, cantaba de manera envidiable. Ya tuvo una oportunidad en el casting de Factor X, pero por la edad no lo pudieron coger para el programa, pero esta vez no lo podían dejar escapar, y fíjate, ganador.

            Entre los otros 3 más votados estaba una niña llamada Arancha, que la verdad para sus 11 años tiene mucha gracia y soltura en un escenario y además canta bien, lo que, para mi, no era tanto su talento comparado con otros de la final, pero cierto es que también va en los gustos.

            Otro de los más votados, y dudé un poco si estaba entre mis favoritos o no era Guillermo Pastrana, un virtuoso violonchelista, también le ponía sentimiento y disfrutaba tocando, pero para mi era mejor Oscar Piñeiro porque a pesar de ser más joven demostraba tener más dominio y técnica que Guillermo, para mi gusto, tal vez el público vio a Oscar un poco serio tocando y Guillermo era más “divertido” de verle tocar por sus gestos y la emoción que le ponía. Pero insisto, me gustó más Oscar, ojalá se hubiera cumplido su sueño y así tendría un violín propio, el pobre siempre tiene que usar uno prestado.

            Y el último entre los más votados, me hubiera cabreado si no los cogían, era Tobarich, en mi vida he visto unos cuerpos moverse de esa manera, haciendo tanta fuerza pero moviéndose como si fueran plumas, me gustaron mucho mucho, y son admirables de verdad, a ver si así salen del anonimato y en vez de actuar en la calle los empiezan a llamar para cosas importantes.

            Entre los que se quedaron atrás, aparte del que ya he comentado antes (Oscar) me gustaba bastante un chico canario llamado Aday, que con sus pañuelos y sus piruetas bellas más de una vez me dejaba con la boca abierta, el problema de este chico, es que aun le queda mucho por recorrer aunque tiene una muy buena base, ese tipo de espectáculo es precioso y si lo trabaja también puede tener un buen futuro, este programa le habrá dado un empujoncito, seguro.

            No me puedo olvidar de Pedro García, alias Pedro Saxo, en mi vida he visto a alguien hacer tantas cosas con un saxo, porque no sólo tocaba el saxo de puta madre, sino que hacía sonidos a la vez con su garganta y yo que se con que más… haciendo muchos sonidos a la vez, me parecía algo imposible, pero lo estaba haciendo. Impresionante. ¿El problema que no le votaran más…? tal vez la competencia que era muy dura y tal vez por ser tan innovador y tan diferente. Pero igual que con los demás, va a tener suerte y seguro que a alguien le habrá impresionado como a mí y a otros muchos.  Pero que quede claro que para mi podría haber estado entre los 4 más votados, con diferencia, junto con Tobarich, Oscar y Salva.

            Lo más sorprendente es ver a un chico tan joven y que le interese el cante lírico, es Carlos Rodríguez, tiene muy buena voz, pero le falta trabajarla más, en la final pecó de elegir una canción que no le lució como debería, era muy difícil, pero a pesar de eso, logró ponerme la piel de gallina, tiene lo que hace falta para llegar alto, ojalá que cuando le cambie la voz pueda mantener la disciplina en el lírico.

            Y qué decir, con la tontería acabaría mencionando a todos, Philippe (arte en movimiento), Miguel (la fuerza del cariño) y Pat y Mich (la nostalgia y el humor, buena combinación). Para juzgar por vosotros mismos, aquí están todos los videos de las actuaciones de la final.

 

           

Escapada a Santander

Publicado en Personal el 18 de Abril, 2008, 23:45 por WhiteQueen

  

            Fue muy poco tiempo como para poder ver mucho de Santander, pero nada más llegar al aeropuerto, esperando el bus que nos llevaba a la ciudad, hubo un momento que los que estábamos en la parada del autobús nos quedamos en silencio, y no se oía ni un ruido, sólo pajaritos. Eso ya prometía.

          El hotel estaba muy cerca de la estación de buses, dejamos las cosas y empezamos el paseo por el centro histórico, después de hacer una buena merienda, que no habíamos comido. Vimos la oficina de Correos, el Banco de España,  el Banco de Santander (como no), la Catedral, el Ayuntamiento, un mercado, la biblioteca y un museo, todo estupendo.

 

         Después un poco de paseo por el puerto y volvimos al hotel, el hotel... impresionante, con todo lujo de detalles, la habitación enorme, unas vistas increíbles... y aproveché a darme un baño relajante, para irnos luego a cenar. La cena, en un asador... no estaba mal, pero no es un sitio que repetiría, carísimo y los camareros no te dejaban en paz, te querían convencer de que pidieras cosas que no querías y aun así nos colaron cosas que no debían. Antes y aun después de la cuenta, insistiendo que si un orujo, que si no se que, y que no... a pesar de eso la propina que les dimos no estaba mal y la poca discreción de decir "pues para lo suelto que tienen, tienen que tener dinero...", vamos, que encima querían más. No se, que hubiera sido mejor cualquier otro sitio más sencillo y seguro que hubiéramos comido más a gusto.

 

         A la vuelta hacia el hotel, chispeaba un poco, pero no molestaba en exceso. Dormimos de maravilla, y a la mañana siguiente, después de desayunar super bien, decidimos coger unas bicis que tienen allí en Santander, gratuitas, las puedes coger cuando quieras dando tus datos. Hay tres puntos para poder dejarlas luego en cualquiera de ellos, así que genial.

 

         Partimos desde el jardín de Pereda (precioso, por cierto), fuimos por el puerto, luego subimos una cuesta super empinada y casi nos arrepentimos y nos dábamos la vuelta, pero no, después de un descansito y aprovechando a hacer unas fotitos al mar... retomamos el camino y llegamos al otro punto de dejar las bicis que era donde estaba el Castillo de la Magdalena, se nos hacía tarde y tuvimos que volver ya en bus, para coger las cosas del hotel y coger el bus para el aeropuerto. Eso si, antes nos paramos en una pastelería, que la tarde anterior pasamos por delante y la habían entrado a robar… así que lo dejamos pasar para el último momento. Nos pillamos unos sobaos, que en mi vida había visto unos sobaos tan buenos y tan grandes y tan baratos. Y nada, a volver a la rutina.

         De Santander me quedé muy contenta, me gustó muchísimo la tranquilidad, el mar, el poco tráfico, la gente va relajada, no se les ve estresados, las casas son con diferencia muchísimo más baratas que aquí, y casas grandes, no minipisos. El clima… no estaba mal, la pena es que estuvo nublado todo el tiempo, pero imagino que es agradable, ni mucho frío ni mucho calor, habría que ver en otras épocas del año, repetiré sin duda.

Soy técnico superior y estoy orgullosa

Publicado en General el 17 de Abril, 2008, 23:53 por WhiteQueen
    No estaba tan equivocada al hacer lo que hice, no me ha faltado trabajo, y aunque a veces he pensado... joer tener una carrera que bien queda... pero a la hora de la verdad, no te garantiza nada tener una carrera, las empresas, salvo que busquen justo una persona con titulo, prefieren a los técnico superior (lo que antes equivalía a un FP II), que hayan cursado un módulo de grado superior, incluso a los de grado medio, tienen bastante garantía de tener trabajo antes que un licenciado o un diplomado o un doctor...
    Me he encontrado con gente que, al decirles eso, me han mirado mal y no he sido la única... personas que piensan como yo, les han mirado mal por pensar asi. Pero hace un momento me he encontrado con una noticia, que confirma con hechos lo que pienso y lo que pensé cuando decidí colgar la carrera y especializarme, en lo mismo... pero de manera más directa, menos tiempo, y con garantía de trabajo. ¿tengo razón? yo creo que sí. Hice bien en no hacer LADE, ni acabar Ciencias Empresariales, me siento orgullosa de ser Técnico Superior en Administración y Finanzas. De todas maneras, nunca es tarde para hacer una carrera, pero ya teniendo un trabajo bastante garantizado... es mejor que al revés. La edad a la hora de empezar tu primer trabajo después de años de estudio, influye mucho.
    La noticia: Licenciados se pasan a la Formación Profesional para encontrar un empleo
 

Hay gente que se aburre 2ª parte

Publicado en Personal el 10 de Abril, 2008, 22:59 por WhiteQueen
Pues si, la historia sigue, para el que no se acuerde, algún vecino gracioso se dedicaba a quitarnos la etiqueta del buzón, y tras poner una etiqueta adicional, bien pegada además con adhesivo de forrar libros por dentro del buzón junto con la pertinente etiqueta amenazante, las quitó, yo ya puse otra etiqueta ya más a conciencia no se puede, dentro del marquito a presión, eso no hay quien lo saque... pero no se cansa, no, ya van dos veces que me encuentro restos de la cáscara de un plátano, la primera vez un trocito, hace pocos días, una cáscara entera. Un día le pillaremos, estoy segura, que se prepare...  

Paris: a la tercera va la vencida... o no...

Publicado en Personal el 10 de Abril, 2008, 22:37 por WhiteQueen

            Da igual las veces que hemos estado, vuelves y es como si fuera un sitio nuevo. Al llegar a Gare du Nord, zona ya conocida del anterior viaje porque cogimos el hotel muy cerca de allí, nos dirigimos al hotel, diferente pero más cerca aun de la estación. La pena es que nos gustó más el hotel del año pasado. Es que la habitación estaba bien, tenía una bañera enorme y tal y un secador, pero… durante todo el día se oía un rudo cansino y penetrante, era como ruido de motores, de calderas de la calefacción, imagino. Da igual que tuvieras o no las ventanas cerradas, se oía. Y luego lo peor de todo es la cama, dura como una piedra, incomodísima, y eso que en casa la cama es una mierda, pero en comparación con la del hotel, una maravilla. La primera noche no pudimos dormir apenas, por muy cansados que estuviéramos, la incomodidad nos lo impidió. Otra pega es que con la tontería de los líquidos que no te dejan pasar en el aeropuerto, esta vez no pensé en traer champú de casa, y sólo había en el hotel la minipastillita de jabón, cuando ya últimamente en muchos hoteles te dan champú o gel en sobrecitos, que van muy bien. El pelo se me quedó como estropajo y tuve que comprar un champú baratero y dejarlo allí porque no me dejan llevármelo al pasar el control del aeropuerto. En fin, para la próxima vez no me olvidaré mi botecito de champú, tamaño aceptable y apto para viaje.

         Bueno, después de dejar las cosas en el hotel, nos dimos un laaaaargo paseo desde el hotel hasta llegar a las galerías Lafayette, la cúpula es guapísima, y las tiendas no están mal, la mayoría bastante caras, eso si. Es como un Corte Inglés, pero a lo grande y con muchas marcas también del tipo Pinkie o así, pero tampoco nos dio tiempo a ver más porque cerraban. Seguimos paseando y nos paramos en una cafetería a tomar algo, yo pretendía pedir una infusión que no fuera te, pero manzanilla no tenían, a cambio me dio una infusión que ni se que es, pero debe ser lo equivalente allí, estaba muy buena, se llamaba Verveine, y por supuesto el croissant de rigor, buenísimo como siempre. Otro paseito y llegamos al río, para embarcar en el Bateaux Mouche, repetimos pero esta vez de noche, hacia bastante frío por el viento, pero mereció la pena, precioso todo iluminado, decidimos hacer más videos que fotos, da más juego, además, para poder ver las lucecitas de la torre Eiffel haciendo destellos, eso en una foto no se ve, en un video sí. La pega, aunque no lo fue tanto, es el viento, pero aguantamos como campeones en la parte delantera del barquito, viendo todo con el viento congelando nuestras caras. Muchos no fueron tan valientes y se fueron a la zona de atrás, acristalada y protegida. Mereció la pena y tampoco costó tanto después recuperar el calor de nuestras manos, yo precavida siempre con mis guantes, y tomé prestado a ratitos el gorro de mi chico, fe de ello algunas fotos pero no mostraré aquí en el blog porque me da cosa, no me veo con gorro.

         Después de poner los pies en tierra firme, salimos rapidito a cenar en algún lado antes que nos cerraran, encontramos cerca de Gare du Nord un sitio sencillo que preparaban sándwiches, pizzas y kebabs y pa dentro, nos comimos unas pizzas y tan felices.

         A la mañana siguiente, primera decepción, compramos el bono que incluía entrada y transporte al palacio Versalles y cual fue nuestra sorpresa, y la de la taquillera también, que ni lo sabía, que justo ese día, estaba cerrado, por suerte nos devolvió el dinero… Cambio de planes, y nos dirigimos al cementerio de Père Lachaise para ver la parte que no nos dio tiempo a ver la primera vez, pudimos ver la tumba de Oscar Wilde y de Proust, entre otras, pero la de Edith Piaf por mucho que buscamos y buscamos, nada, no la encontramos, mala suerte de nuevo, que se le va a hacer. De todas maneras, el cementerio es una pasada, en su conjunto, y hay tumbas impresionantes de todo tipo, modernas, clásicas, sencillas y cargadas.


 

         Más tarde estuvimos en el barrio de La Defénse, impresionantes edificios, vistas magníficas, subiendo unas escaleras mirando a lo lejos se podía ver el arco del triunfo, por dentro no era un centro comercial, que va, eso no tenía fin, tiendas y tiendas,

Mcdonalds por un tubo, los había repes, era inmenso aquello, no lo vimos entero, ni ganas, agotaba ver tanta tienda, ideal para compradoras compulsivas y

que tengan todo el día para mirarlo entero. En el edificio de enfrente entramos sólo a la Fnac, ya habíamos tenido suficientes tiendas para todo el día. Aun así, me gustó mucho esa zona, me pareció una zona muy moderna, pero sin excentricidades. 

         Estábamos agotados, y después de haber dormido tan poco la noche anterior, volvimos al hotel a darnos una siestecita, una duchita y salimos a cenar, dimos un paseo desde la zona de la Gare du Nord, subiendo por el Boulevard Magenta, girando para atravesar el Boulevard de Rouchechouart, y pasando por la Plaza Pigalle, para seguir por el Boulevard de Cliché. Por el camino, un alto para comprarme un bolsito con la torre bordada y además lleva colgado un llaverito de la torre muy mono, y también me compré (me convenció mi churri) una boina típica de allí, también con la torre bordada, hacía un poco de frío y chispeaba, así que me la puse enseguida. Hicimos varias pausas para sacar unas cuantas fotos al llegar al Moulin Rouge, y siguiendo la calle hasta llegar a la plaza Clichy, encontramos un KFC, que nunca había estado en uno. Tiene gracia, debía ser por el mal acento al  intentar hablar francés, que la chica que nos tomaba el pedido nos empezó a hablar en un perfecto castellano (era sudamericana, por el acento). Nos pusimos las botas y a volver… a hacer el mismo recorrido, pero en sentido contrario,  ya sin paradas, se nos hizo más corto. Esta vez si que caímos muertos, daba igual la incómoda cama.

 

         Ya era el último día, tras haber estado mirando tiendas sin suerte ninguna, por la misma zona del Gare du Nord buscando un sitio distinto para desayunar, me compré unos zapatos tipo bailarinas, bastante más baratos que en Madrid, así que no dudé a pesar de no haber encontrado el tipo de zapato que quería en un principio.

         Me olvidaba comentar que las dos mañanas desayunamos en dos sitios distintos y como siempre, una delicia, yo con mi te, solo o con leche, tostada con mantequilla y mermelada y por supuesto el croissant, mi chico con su correspondiente café con leche, y zumos de naranja, el mío se lo di a él, porque no me gusta, así él tenía ración doble de zumo.

         Después del último y delicioso desayuno en Paris, fuimos hasta la plaza de la República, en metro hasta Madeleine, bajamos por la calle Royale para comprar una cajita de macarrons (lo más bueno que he probado nunca) y para quedarnos embobados mirando las vitrinas con esos pasteles de cine, que son para ver y no tocar, tan perfectos pero a la vez te dan ganas de comértelos todos. El último paseito hasta el pequeño y gran palacio, queríamos ver una exposición de Maria Antonieta, pero había tantísima gente para entrar, que ni lo intentamos, no nos daría tiempo. Nos quedamos un ratito en un banco de un parque relajados y seguimos el paseo hasta los campos Elyseos, para entrar en la tienda Virgin, flipando de todo lo que hay alli, seguimos hasta el arco del Triunfo para coger el metro, recoger la maleta del hotel y… au revoire Paris. O hasta pronto…

¿Por qué nos ilusiona tanto comprarnos algo nuevo?

Publicado en Personal el 6 de Abril, 2008, 0:03 por WhiteQueen
... es algo que me suelo preguntar, siempre me siento contenta, feliz, ilusionada, no se... parece una tontería pero asi me siento hoy, simplemente por habernos comprado una impresora nueva. ¿por qué me hace ilusión? ni idea, pero me gusta esa sensación, igual que si me compro una chaqueta, un mp3, un cd, un dvd, una camiseta, un bolsito, lo que sea. ¿no os pasa a vosotros?
     En fin, os explico:
    Mi apreciada impresora Epson Stylus Color 660 ha pasado a mejor vida, por mucho que la cuidé y la quise conservar, ya ni intenta imprimir, te salen lucecitas rojas tenga o no tenga tinta, tenga o no tenga papel, y cuando la enciendes, el carro de la impresora parece no tener fin y sólo pasa de izquierda a derecha o de derecha a izquierda si se pega hostias con los laterales de la carcasa de la impresora, vamos, un show. Hace unos meses casi la jubilo, porque hacía lo mismo, pero debe ser que en esos momentos la muy cabrona tenía un chip que le advertía que la iba a tirar, y de repente volvió a funcionar, misterios de la informática. Pero ya la pobrecita ha desistido y ya no sirve, bastante uso le he dado después de 8 años por lo menos, que ya es decir.
    Y la sustituta es una Epson Stylus DX4400, multifunción, superchula, eso si, bastante ruidosa, pero se ve que las Epson son así, la que tenía también lo era. Tras hacer varias pruebas, funciona muy bien y me gusta mucho. Después de mucho pensarlo, mirar y comparar varios modelos, varias marcas, si compensaba comprar una laser o una de inyección de tinta... en definitiva, laser al final, nanai, porque tanto los toner como las impresoras en si, son caras de cojones, aunque te compres una laser que sólo imprima negro, sigue siendo caro. Otras marcas estaban bien, similares en funciones y en precio, pero lo que finalmente nos ha convencido ha sido el precio de los cartuchos de tinta y una novedad... que según pone la caja, la tinta es "durabrite", que  significa que dura más... eso habrá que verlo, pero bueno, nos ha convencido. Mirad que bonita es:





¿A que mola?









    Lo que pasa es que mi escaner aun funciona y es una pena, lo tengo que guardar, porque la impresora vieja la tiro, pero un escaner que funciona, lento, pero de maravilla... no lo tiro ni de coña.