Septiembre del 2006


Prison Break, otra serie de puta madre

Publicado en General el 20 de Septiembre, 2006, 19:10 por WhiteQueen

            Michael Scofield (Wentworth Miller, Underworld) es un hombre desesperado en una situación igualmente desesperada. Su hermano, Lincoln Burrows (Dominic Purcell, John Doe), está condenado a la pena de muerte y está programada su ejecución en unos cuantos meses. Todo ello por un asesinato que Michael está convencido de que su hermano Lincoln no ha cometido. Sin ninguna otra opción y con el tiempo corriendo en su contra y agotándose, Michael decide robar un banco para que lo encarcelen junto a su hermano en la penitenciaría estatal de Fox River.

            Una vez dentro de la prisión, sabemos que Michael, es un ingeniero en arquitectura, que está en posesión de los planos de la prisión, y que ha trazado un elaborado plan para fugarse con su hermano y poder demostrar su inocencia desde fuera de la cárcel. El veterano oficial del correccional, Bellick (Wade Williams, Collateral) ofrece cierta sabiduría y conocimientos de la prisión nada más llegar Michael. Después, con la ayuda de su compañero de celda, Sucre (Amaury Nolasco, A todo gas 2), Michael comienza a reclutar a un peculiar grupo de prisioneros, todos diferentes entre sí, que incluyen al antiguo jefe de la mafia John Abruzzi (Peter Stormare, Minority Report) y a Charles Westmoreland (Muse Watson, Sé lo que hicísteis el último verano), un hombre que cree que es el infame pirata aéreo, D.B. Cooper.

            En el exterior, Michael tiene tan sólo una aliada, su abogada defensora y amiga de la infancia, Veronica Donovan (Robin Tunney, Límite vertical) y que es la antigua novia de Lincoln. Mientras tanto, el hijo de Lincoln, LJ (Marshall Allman), de quince años se encuentra ahora perdido y desorientado sin la influencia positiva de su tío Michael. Completando el reparto de la serie está Sarah Wayne Callies (Tarzan) como Sara Tancredi, la doctora de la prisión, a quien Michael termina visitando más a menudo de lo que debería.

            Esta nueva e intrigante serie promete ir revelando las piezas adicionales para completar el enrevesado puzzle semana tras semana, mientras Michael va perfilando y completando los detalles del plan perfecto que tiene para su fuga de la prisión, para poder resolver la conspiración a escala nacional que le ha obligado a estar en esta complicada situación.  (Fuente: www.mundoplus.tv)

PROMETE O NO PROMETE!!!!???? A VERLA SE HA DICHO, SE ESTRENA MAÑANA EN LA SEXTA A LAS 21:45 (y si no lo cambian, todos los jueves a la misma hora).

P.D.: nos hemos adelantado al estreno y los que tengan la FOX tambien lo saben... he visto ya 4 capítulos y puedo confirmar lo anterior, es una serie muy buena y con mucha intriga. Ansiosa estoy a ver los siguientes.

Recordando uvas, ginjols... entre otras cosas

Publicado en Personal el 17 de Septiembre, 2006, 23:49 por WhiteQueen

            Hay cosas que se echan de menos que aquí no hay, ya comenté anteriormente sobre la fruta que tienen mis padres en la casa de campo en Llucmayor, pues un tío mío ha estado este verano yendo cada fin de semana de visita para estar con mis padres y de paso disfrutar de la tranquilidad de allí. En verano, por mucho calor que haga allí, que lo hace, por la noche refresca y se está muy a gusto, a diferencia de las ciudades, en los pueblos siempre hace más fresco. Yo llegaba hasta ponerme una chaquetita y unos vaqueros largos si quería estar fuera de la casa, solía hacerlo para ver las estrellas, que normalmente no se ven en las ciudades al haber tanta iluminación, en los pueblos hay vegetación, montaña, y en las calles la iluminación es muy poca, así que desde Llucmayor se ven perfectamente, son muy bonitas.

            Mi tío se acuerda mucho de mi estando allí cuando hace la comida que me gusta, porque mi tío es cocinero y ha estado prácticamente toda la vida trabajando en restaurantes o en la hostelería, y siempre he dicho que la comida que hace él, siempre me ha gustado. Para que tuviera un recuerdo, hizo con la cámara de su móvil unas fotos a las uvas, por que sabía que viendo la foto me acordaría del parral que nos da sombra delante de la cocina, donde solía comer con mis padres y después de haber salido del agua, en remojo y bajo la sombra de las uvas, se estaba en la gloria. Y la otra foto es de unos ginjols (jínjoles en castellano), que yo solía comer y comer del árbol directamente hasta que no quedaba ninguno maduro, me encantan, y desde que vivo aquí (ya hace más de 2 años, como pasa el tiempo) no los he vuelto a probar, porque aunque los encontrara en tiendas, no saben igual ni de coña.

            A modo de anécdota, mi tío a las uvas del parral se refiere a ellas como “rayos uva”, la explicación que da cuando le preguntas el motivo, es que él está tomando rayos uva, por el sol que se cuela entre las uvas, son rayos de sol, y uva, lógicamente por las uvas, y dice además, que el moreno que se coge tomando el sol así es el bueno, no el que realmente llaman “rayos uva”, que ese es artificial y que es malo. Di que si, tito.

           

Viaje a Lisboa

Publicado en Personal el 10 de Septiembre, 2006, 23:58 por WhiteQueen

         Casi se acaba la semana y aun no me había puesto a escribir sobre el viaje, pero bueno, lo prometido es deuda, que esto no parezca un blog abandonado, aunque a veces lo parece, por lo poco que escribo.

         En estos días donde el calor es sobrehumano, no llegábamos a imaginar que en Lisboa hicieran 37 grados!!!  Siendo un clima húmedo, pensábamos que la temperatura sería más o menos como en Madrid, pero en vez de seco, húmedo, pero no. Eso era insoportable, yo que soy una persona que apenas sudo, me sentía el cuerpo ardiendo y pegajoso, pero mi novio que suda mucho, lo pasó fatal, eso era una fuente humana, por mucho líquido que bebiera, eso era un no parar, y al final te quedas sin fuerzas, así que para él, el viaje fue más un suplicio que un disfrute. Por tanto entre eso y otros motivos, a él no le gustó Lisboa.

         A mi personalmente, si me gustó, todas las zonas que visité, la mayoría bastante cerca del hotel, a pocas paradas de metro y una vez estás en el centro turístico, lo hicimos casi todo andando, salvo una ocasión que lo hice sola y a la vuelta cogí un tranvía.

         El primer día, nada más salir del aeropuerto, hay un bus que nos llevó del aeropuerto a prácticamente a dos calles del hotel, pero dimos un poco de vuelta por no conocer el sitio, y bajo el sol matador,  nos pareció una eternidad, además con esas cuestas que se hacen un poco pesadas y te cansa más. Pero bueno, llegamos y el hotel muy bien, la habitación con aire acondicionado, tele por cable, baño propio, buena limpieza y nos incluía el desayuno tipo buffet, así que nos poníamos ciegos de lo que quisiéramos, leche, café, zumos, tostadas, bollos, croisants, magdalenas, cereales, mantequilla, mermelada, jamón y queso… todo estaba muy bueno. Nos aficionamos bastante en los ratos de descanso a ver el canal VH1, sobretodo porque nos encanta la música, también algunos programas curiosos que en España no se ven, entonces amortizamos bastante la habitación, ya que con tanto calor estábamos tan cansados la mayoría del tiempo que salíamos a dar una vuelta por la mañana, otro rato por la tarde, y comer o cenar, el resto en el hotel.

         Por la tarde del lunes (sigo con el primer día), después de dejar las cosas y demás, nos fuimos  con el metro a la estación Restauradores y por allí dimos una vueltecita y vimos toda la zona de la plaza de Restauradores, plaza de Pedro IV y plaza de Comercio, con sus correspondientes calles llenas de tiendas, una torre de metal que servía de mirador, los monumentos que tenían todas esas plazas y por supuesto, sus correspondientes cuestas, nuestra intención era llegar desde Restauradores hasta Cais do Sodré y subir hacia Barrio Alto que nos habían dicho que se comía muy bien por ahí, pero cuando vimos la cuesta… volvimos a la plaza Pedro IV y allí cené, la comida muy bien, un buen plato abundante, y para ser zona turística, el precio no estaba nada mal, ya que el plato era descomunal, cuando por ese precio en Madrid te ponen un plato mucho más pequeño.

         Viendo como se presentaba el clima y las pateadas… pensamos en tomarlo con más calma y ver lo que se pudiera, así que al día siguiente fuimos directamente al zoo (como lo llaman allí, Jardim Zoológico), que nos gustó mucho, hice fotos a todos los animales sin dejarme ni uno, comimos allí, que también para ser turístico totalmente fueron platos grandes y no salió mal de precio, todo eso durante la mañana y yo por la tarde me hice la ruta de compras, que más o menos la hice el día anterior pero al llegar a la plaza de Figueira me puse a subir escaleras y cuestas hasta llegar al Castillo de San Jorge, y después me fui a un mirador que tenía unas vistas impresionantes de todas las casitas, monumentos y el mar y me harté de hacer fotos, como estaba cansadísima de andar no me apetecía bajar todo lo andado y esperé un tranvía que me dejaba justo en el punto de partida. El viajecito en el tranvía fue muy movidito, los tranvías del centro son antiguos, hacen mucho ruido y como pille una bajada no puede ni frenar para alguien que llega justo en el último momento a la parada. Volví al hotel y después fuimos a cenar a un restaurante en la misma calle del hotel (sólo había que cruzar, estaba justo delante) por recomendación del recepcionista, y fue también una pasada, precio muy razonable, platos impresionantes, más bien bandejas, porque en un plato no cabe tanta comida, te quedas muy a gusto y la comida es muy buena, por lo que pude comprobar, la carne mayoritariamente te la acompañan de patatas fritas y arroz, y a veces también ensalada. Comimos para reventar pero en realidad nos quedamos muy a gusto.

         El miércoles fuimos al barrio de Belem, y el tranvía, al menos mucho más moderno que el tranvía que utilicé el martes, nos dejó cerca de una plaza muy bonita llamada Alfonso de Albuquerque, como un parque, con vista al puerto y a otros monumentos que vimos más tarde de cerca. Aproveché mientras mi novio se comía un calippo (con el calor que hacía y lo baratos que son allí se aficionó a comprarlos, al menos le refrescaban un rato) a hacer fotos a los alrededores y luego fuimos a la pastelería típica de Belem, llamada igual, donde compramos los mejores pasteles que he probado en mi vida, eso no fue barato, pero era lógico si era lo típico de allí y era la tienda especializada donde elaboran estos pasteles desde 1837. Después nos pasamos por el Monasterio Dos Jeronimos, fue prácticamente lo que más me gustó de todo el viaje, bueno, y el zoo también, parecía una cria emocionadísima con los delfines y los monos y las jirafas…. El Monasterio era impresionante y por dentro no lo vimos, sólo la parte de la iglesia y la parte del claustro que daba a una entrada de una biblioteca. Por la zona había el centro cultural de Belem y el Museo de la Marina, pasamos por ahí y después cruzamos por un subterráneo para llegar a la orilla del puerto donde está el monumento de los Descubrimentos y ver el puente de más cerca, la torre de Belem y pasear un poco viendo el mar, eso sí, carteles enormes te ponían que no recomendaban ni pescar ni bañarse, no es de extrañar porque si caes en el agua te da una infección mínimo, el agua es verde completamente, como cualquier agua de puerto.

         Algo que nos llamó muchísimo la atención es que en Lisboa, o son demasiado buenos o pasan de todo, porque la gente se monta en el metro, en el tren o en el tranvía y la gran mayoría de veces podrías pasar sin ticar, porque ni te lo piden ni te dicen nada, y había muchísima gente que se subía por la cara, en el metro las puertas de acceso abiertas (algunas), no sé, me chocó mucho.

         Yo ya por la tarde no tuve ganas de ir a Sintra, una lástima porque tenía muchas ganas de ir, pero quedaba algo lejos para ir sola y no me atrevía aparte del cansancio, así que si algún día volvemos, iremos sólo a Sintra, ya tuvimos Lisboa para rato.

         El jueves ya nos volvíamos a Madrid así que prácticamente entre que desayunamos, arreglamos la habitación, las maletas y tal, decidimos ir directamente al aeropuerto, y comimos allí, y avioncito de vuelta a casa, pero joer vaya turbulencias, estaba algo nublado en Madrid y menudo meneo, entre el cansancio y el ajetreo, me puse mala, pero bueno, ya estaba de nuevo en Madrid y al día siguiente como si nada.

         Indudablemente hay muchísimas cosas para ver en Lisboa, pero fue mala suerte el clima que nos pilló, no tienes ganas ni fuerzas para ver mucho más, pero a pesar de todo, lo que vi me gustó, soy de las que piensa que todos los sitios tienen su encanto, te puede gustar más o menos un sitio u otro, pero todos los lugares algo tienen de especial… seguro.

         P.D.: hicimos 215 fotos y no se cual poner, la verdad, pero como alguna tengo que poner, elijo ésta, la de la puerta de la pastelería de Belem, al menos así consta que estuvimos allí.