Crítica de La Milla Verde

Publicado en Cine el 9 de Diciembre, 2005, 15:03 por WhiteQueen

            No sé como he podido tardar tanto en ver esta maravillosa película, pero bueno, en parte ha merecido la pena, más vale tarde que nunca.

            Es impresionante como algo que supone que tiene que ser un ambiente duro, parece tan mágico. Si la película trata de unos condenados a muerte en la silla eléctrica, y son culpables, como puede ser que te llegan a dar pena todos, bueno, casi todos, pero especialmente uno de ellos, John Coffey (el actor Michael Clarke Duncan), que a pesar de ser enorme, como un armario, hace un papel tan frágil, tan inocente, como puede haber hecho algo ese buen hombre, son preguntas que te haces a medida que lo vas conociendo en la historia. Para mí casi casi es el mejor de la película.

            Hasta los vigilantes acaban cogiéndole cariño. Especialmente Paul Edgecomb, encarnado por el actor Tom Hanks, que no lo hace nada mal, pero bueno, destacan otros, lo que en esta película es difícil decir que alguno lo hiciera mal. Este guardián jefe se encargará de vigilar a él y a los otros presos en el corredor de la muerte, como Eduard Delacroix (Michael Jeter), Arlen (Graham Green), el gran psicópata “Will Bill” (Sam Rockwell)… y vivirán experiencias muy emotivas, unos más que otros, hasta un ratoncito simpático les acompañará. Todo con la ayuda de sus compañeros Brutus (David Morse), Hal (James Cromwell) pero supervisando indirectamente, ya que no está siempre en el corredor, Dean (Barry Pepper) tan inocente y joven… pero hay uno que en vez de estar con los compañeros se hará odiar, es Percy (Doug Hutchison) que sólo le interesa ejecutar a alguien y hace la vida imposible a los presos y a sus propios compañeros, pero… a cada cual le llega lo que se merece… jeje.

            Está basada en un libro de Stephen King con el mismo nombre, que es fantástico como logra hacer de un lugar triste y desesperante además de peligroso en un lugar mágico, entrañable y emotivo. Da igual por qué están ahí los presos, los llegas a querer, como una gran familia, bueno… no a todos, claro.

            Seguro que la habéis visto, pero esto a veces pasa, que quieres ver una película y lo dejas pasar, se te olvida… hasta que vuelves a tener la oportunidad de verla, y la aproveché. No pude evitar soltar una lagrimita, que la muy puñetera se me escapó, pero no era para menos. Preciosa, si señor, no hay que perdérsela.