8 de Septiembre, 2005


Unos días en Salamanca

Publicado en Personal el 8 de Septiembre, 2005, 0:26 por WhiteQueen

            Después de unos días de relax en Salamanca prefiero no pensar que me queda poco para acabar las vacaciones. Aún así cuando las eche de menos leyendo esto que escribiré me puedo ir (aunque sea mentalmente) por allí un ratito.

            En todos los días he podido ver todo el centro histórico de Salamanca, ya que el hotel estaba allí mismo, y teníamos todo a dos pasos. Y todo es precioso, la catedral, la universidad, estuve en el archivo, me hizo gracia la casa de las conchas (al menos me pareció original que toda la fachada tenga conchas de piedra), la iglesia de San Martín, la plaza mayor es guapísima (es cuadrada, más pequeña que la de Madrid que es rectangular, pero más colorida, será por eso que me gustó más, como anécdota estaban pintando en el suelo un tablero de ajedrez, supongo que por las fiestas que empiezan estos días), pasé por el puente romano con su río Tormes (para mi un río es novedad y me encanta, como en Mallorca no hay río…), el parquecito, los arbustos, no se, todo. Como fuimos con días de sobra, pudimos verlo todo con tranquilidad, sin prisa, un día esto, otro día lo otro… y si no al hotel a descansar… o no…

            El hotel impresionante, barato, buena atención, bien equipado y la habitación enorme, lo que más me gustó… no lo puedo esconder, había unos espejos, no dentro de las puertas de los armarios que suele ser lo habitual, estaban fuera, eso daba otros usos bastante interesantes (echadle imaginación), me ha gustado la experiencia, jeje.

            Para estar relajado y tranquilo es la ciudad ideal, si no es por las obras que teníamos delante, había un silencio absoluto, nada de ruidos, lo bueno que tiene que todo el centro histórico es prácticamente peatonal, por eso no había ruidos molestos de los coches.

            En cuanto a la comida, extraordinaria, eso que estábamos en la zona que se supone que tiene que ser cara, pues comimos hasta hartarnos, un día de parrillada, otro día de tapas (baratísimo y con poco acabas lleno a reventar), otro día de menú (la comida de Salamanca es muy casera y muy sana, hay mucho para elegir y todo está buenísimo). Lo que no debe ser tan sano pero aun así esta de muerte es el hornazo, yo comí unos trocitos y es que no podía más, pero te daban ganas de zampártelo entero de una sentada. Hasta descubrimos un restaurante turco, que aunque hay en todas partes, no había probado yo algo tan picante como eso, la próxima vez que repetimos lugar lo pedimos sin picante y estaba… ufff, además las pitas (el pan de pita ese o como se llame) no eran igual tampoco, eran más finas, más grandes y luego las enrollaban una vez rellenas de lo que querías como si fueran un rollito (un rollito un tanto "deforme" pero bueno, al menos se podía comer mejor, más cómodo).

            En definitiva, es una ciudad que no me importaría repetir para dejar atrás el estrés, estar de relax, que si te apetece te das una vuelta por las plazas, siempre hay ambiente por los estudiantes, mucha gente joven sobretodo, pasear por esas calles tan bonitas, todo barato (en comparación con Madrid, claro), hasta íbamos viendo carteles por todas partes de pisos en venta o en alquiler y nos tirábamos de los pelos…jo.

            Bueno, seguro que me dejo muchas cosas atrás pero en general lo pasé muy bien, me gustó mucho y… quiero unos espejos como los del hotel!!! jajaja